Hola blogueros.
Lamento no haber podido poner una entrada nueva desde hace cierto tiempo, tuve algunos imprevistos de los cuales no pretendo platicarles porque simplemente y tratando de ser educado no sería de su incumbencia.
Hace un par de días decidí darme un descanso a mis actividades y salir con una chava. Nunca he sabido a ciencia cierta cuál es la razón de mi comportamiento en mis citas, pero algo que no me puede faltar es la caballerosidad.
Supongo que este es un término que muchos y muchas de ustedes han escuchado alguna vez por televisión o por que en algún momento lo escucharon en comentario feministas o fanfarronerías de fulanito o menganito de tal, pero es real al menos en algunos pocos que quedamos.
La caballerosidad hoy en día se ha perdido, pero no solo porque los chavos de hoy en día (y noten que lo digo como si estuviera viejo) ya no saben lo que es eso, no les interesa en lo más mínimo comportarse siquiera decentemente con las chavas.
O me refiero a que le hagan reverencias a la mujer y el circo maroma y teatro sino que simplemente las sepan tratar con respeto y ser muy detallista, las pequeñas cosas al final no resultan ser tan pequeñas (Ya me comprenderán).
Pero el problema no solo viene de los chavos sino que también se ha trasladado a las chavas, que hoy en día ya muchísimas no se dan a respetar, se sienten avergonzadas e incluso les molestan los actos de caballerosidad.
Un ejemplo muy claro es el de abrir la puerta, cuando vas en el auto o cuando van a entrar a un sitio en donde obviamente hay que abrir alguna. La contestación se hace llegar de una manera rotunda y malhumorada: “tengo manos” dicen ellas o “no soy tonta o discapacitada”; chavos aclaremos estos problemas, si uno le decide abrir la puerta es porque queremos consentirlas, queremos tratarlas como princesas porque si me permiten explicarles… USTEDES PARA NOSOTROS SON NUESTRAS PRINCESAS!!
Soy una persona completamente en contra del ritmo del reggaetón, me parece insultante y denigrante hacia el sexo femenino, parte de esta música no son más que insultos e incitaciones a tener relaciones sexuales más que con mujeres con objetos.
Estos ritmos de música no hacen más que poner las cosas más difíciles para nosotros los caballeros porque les dejan unas imágenes a las chavas de que lo eso es lo correcto, de que eso es lo que se debe de hacer. No me refiero a que no tengan relaciones sexuales, ténganlas y muchísimas, que tengan miles de orgasmos y disfruten su miembro al máximo, pero no con cualquier pelagatos, más bien con un caballero.
Platicaba con mi profesor de ciencias de la salud sobre el tema de la caballerosidad, el tipo esta espantoso, esta chaparro, rechonchón, no tiene cuello, orejón, narizón… bueno el tipo no tiene solución. Comentábamos sobre un programa de la radio que escuchó en la mañana, en donde platicaba una mujer sobre los actos de caballerosidad que hoy en día ya estaban caducos. Mencionaba que los hombres tratamos de demostrar nuestro respeto hacia ellas abriéndoles la puerta, acomodando la silla para que ellas se sienten, siendo educado, pagando las citas al 100%; y más que nada solo estaba mostrando y contagiando su inconformidad hacia ciertos aspectos de la vida, como lo era el trabajo.
Decía que así no le demostrara su respeto (primer aspecto erróneo) que le demostrara dicho respeto dándole un puesto de igualdad en la sociedad, con un trabajo digno y sin discriminación de género…
Si la caballerosidad demostrara solamente respeto sería utilizada en todos los aspectos de la vida, y no solamente con las mujeres sino con los hombres.
La caballerosidad más que respeto demuestra un profundo aprecio hacia ellas, son un conjunto de acciones que crean confianza, respeto (claro), cariño, admiración y muchas otras cosas que solo podrás notar en la cita.
Nota: He cambiado el formato de las entrada, y por lo tanto la sección “NO MAMES!!” ha sido eliminada, así que simplemente meteré una conclusión con un subtítulo.
SI EXISTE!!
La caballerosidad no es algo que haya desaparecido o caducado, que es algo que está pasado de moda. La caballerosidad ¡no es una moda! Tampoco es un acto de fanfarronería de parte de los chavos, denos un voto de confianza, crean en nuestra sincera palabra de que lo hacemos de corazón.
Y para esos que se piensan aprovechar de lo que estoy escribiendo bien por ustedes, o más bien por las chavas con las que salgan, si están dispuestos a hacer actos a los que no están acostumbrados, para impresionar, les va a costar muchísimo trabajo, pues uno no se hace el caballero, sino que uno es el caballero, o lo que es lo mismo, si no haces los actos por voluntad propia y sincera te va a costar uno y la mitad de otro IMITAR a un caballero real.